En la primera parte de este post vimos que las 2 cosas más importantes a la hora de encarar una entrevista de trabajo son: presentarte y aceptar el rechazo. Esto es, entrar con las cosas claras, y salir con las cosas claras. Esto es vital, deberías grabarlo en tu mente a fuego.
Una vez que entiendas estos 2 puntos, te vendrá bien practicar 3 cosas más en la entrevista, sólo 3 cosas, que son: sentirte a gusto, escuchar y vaciarte.
3. Sentirte a gusto (aunque tu vida sea una morcilla).
Tienes problemas, lo sé.
¿Por qué lo sé?. Porque todo el mundo los tiene, incluyendo la persona que te entrevista. Para unos puede ser la enfermedad de su madre, para otros que no tienen un euro para vivir y para otros que al final no pudieron comprarse aquella adorable casita en la Toscana.
Sean cuales sean tus problemas, tienes que sobreponerte, y cuando me refiero a sobreponerte me refiero a OLVIDARLOS por completo. ¿Y por qué?.
Fácil, porque sólo si olvidas tus problemas puedes: a) presentarte y b) aceptar el rechazo, lo que a su vez se traduce en nuevas oportunidades. E incluso c) pasar la entrevista.
La mezcla de los problemas personales pasados y de las expectativas irreales futuras son el pasaporte directo a cagarla, más que la complejidad de la entrevista en sí misma.
Si tus problemas tienen solución, los solucionarás, y si no, pues no. Punto final. A otra cosa. Tampoco intentes adivinar el futuro, por el momento esto no es posible.
Si tienes problemas, creo que debes intentar compensarlos con cosas que te hagan vibrar. Si tienes un 50% de problemas y otro 50% de cosas que te hacen vibrar en tu vida, los problemas se pueden llevar mejor, así que haz yoga, tai-chí, kárate, esculpe en hielo, lo que sea, lo que necesites.
En resumen, haz que tu vida sea interesante para ti mismo. Puede que los problemas no vayan a desaparecer, pero sí puedes dedicarles menos tiempo.
Es cuanto a los nervios, tienes que procurar retomar el control poco a poco hasta sentirte como si estuvieras en tu casa. El control lo vas tomando por medio de las respuestas que vas dando. Y para dar respuestas serenas tienes que estar sereno. Si te ayuda, yo siempre me imaginé que estaba en el salón de mi casa en pantuflas hablando con alguien importante, y podía contarle mi experiencia en nóminas con respeto pero con toda tranquilidad.
También me relajaba el hecho de que sabía qué iba a contarle, me lo había preparado. Pero la forma en la que se lo contaba, eso lo improvisaba totalmente. Es inútil preparar las palabras y las intenciones, porque nunca sabes cómo va a reaccionar el entrevistador, no vas a llegar a conocerle ni siquiera después de una hora de entrevista, es tonto pensar lo contrario.
Se trata de una conversación con una persona que no conoces de nada, y eso requiere altas dosis de improvisación. Si te preparas un discurso, la cagarás, y un entrevistador avezado se divertirá mucho contigo.
4. Escuchar/hacer pasar un rato agradable.
Lo de saber escuchar es la pera. Crees que sabes de lo que hablo, pero yo estoy convencido de que no es así. Yo no empecé a darme cuenta de esto hasta hace bien poco, cuando leí el libro “El arte de escuchar”, de Rebeca Shafir. Pero hay una literatura inmensa sobre este tema, la mayor parte en inglés. Si te interesa puedes preguntarme sobre ello en los comentarios.
Sólo te enumeraré algunos de los beneficios de escuchar bien:
- mantiene tu atención alta,
- ayuda a enfocar mejor el problema,
- ayuda a ofrecer mejores soluciones,
- ayuda a formular mejores preguntas,
- crea afecto, empatía,
- crea respeto,
- crea interés,
- crea relaciones duraderas,
- te hace más inteligente,
- te hace más interesante,
- te hace más auténtico,
- te hace más flexible,
- aprendes de los demás,
Y un largo etcétera. Sólo te diré una cosa; muchas chicas se han enamorado de un chico al saberse escuchadas.
5. Vaciarte/Darlo todo/No tener miedo.
Para mí vaciarte, darlo todo y no tener miedo es básicamente la misma cosa. Vacíate de todo lo que has aprendido en tu experiencia en otros trabajos, de tus conocimientos técnicos, vacíate de simpatía si eres simpático, vacíate de inteligencia si eres inteligente, vacíate de todo lo bueno que tengas,
Vacíate de igual modo no para conseguir el trabajo, sino para hacer pasar un rato agradable a otra persona.
No es ninguna estrategia. El entrevistador es una persona con la que compartes una hora de tu vida.
Sé de gente que en una entrevista de trabajo ha acabado hablando de toros. El tope de hasta dónde puedes ir sin resultar molesto lo impone la escucha activa.
A pesar de todo, puedes dar lo mejor de ti y no agradar al entrevistador que te haya tocado en suerte, pero te irás con el trabajo bien hecho, y te dará fuerzas para presentarte y ser rechazado…hasta que seas aceptado.
Vuelve a ver el vídeo de la entrevista de trabajo a la que se enfrenta el personaje de Will Smith en la película “En busca de la felicidad”, y dime si no cumple estos 5 requisitos.
Apúntalos:
- Presentarte.
- Aceptar el rechazo.
- Estar a gusto.
- Escuchar.
- Vaciarte.
Apréndetelos, interiorízalos, practícalos, ignora todo lo demás.
Da igual que no lleves planchada la raya del pantalón, si cumples estos 5 requisitos…yo te contrataría y, a buen seguro, mucha otra gente estará dispuesta a hacerlo también.
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