Desbloqueo emocional: Star Wars y tu carrera profesional (2ª parte)

por admin el 04/05/2012 · 5 comentarios

en Variedades


En la primera parte de este post acabamos hablando de 2 escenas de la saga “Star Wars” que muestran de forma muy contundente el autocontrol en situaciones muy complicadas.

Sí, esto es un blog de nóminas, no te has equivocado. O igual sí, pero ya que estás, quédate. Esto es importante.

Luke y el control

En la primera secuencia que hemos escogido como ejemplo, las naves Rebeldes intentan destruir la Estrella de la Muerte. Para conseguirlo deben disparar un proyectil a un punto muy concreto de su superficie. Y es harto complicado. Además, por si fuera poco, hay defensas antiáereas y unas cuantas naves del Imperio salen al exterior para darles la bienvenida. En una de las naves va el propio Darth Vader in person.

Los Rebeldes van cayendo como chinches. No obstante se organizan como buenamente pueden para que uno de ellos dispare el proyectil al objetivo.

Finalmente, un piloto Rebelde logra ejecutar el disparo. Pero no acierta.

Desesperante. Se puede ver un plano de Luke presenciando cómo alguna de las naves de sus compañeros cae abatida y colisiona contra la superficie de la Estrella de la Muerte.

Es fácil imaginar qué tipo de pensamientos podrían rondar por la cabeza de alguien en su situación. No obstante, Luke toma la iniciativa y decide llevar a cabo el disparo por sí mismo.

Y aquí sucede algo insólito.

La voz de Obi Wan, su antiguo mentor, resuena en su cabeza, y le dice que confíe en “La Fuerza”. Detrás suya tiene a Darth Vader enviándole pepinazos.

El resto de sus compañeros aguantaron como pudieron los pepinazos mientras intentaban apuntar al objetivo… y acabaron masacrados (es lo que tiene el multitasking). Así que Luke rehúsa apuntar al objetivo. Desde la base Rebelde le preguntan alarmados si algo va mal, pero él dice que todo está ok.

Y de repente, de la nada, aparece Han Solo, le da cobertura, y Luke puede completar su misión.

¿Casualidad?. No, para nada.

En la segunda secuencia que hemos escogido, Luke se enfrenta en un duelo de espadas láser contra su padre, Darth Vader, en presencia del Emperador, que se lo pasa pipa viendo luchar a padre contra hijo.

El dilema aquí es claro: ¿puede un Jedi matar a su propio padre?.

Como es de esperar, el manual de los Jedis no parece decir nada al respecto (no había jurisprudencia, vamos).

Así que ante el dilema de fichar por el “Lado Oscuro” o matar a su propio padre, Luke se inventa una tercera opción muy sorprendente (y arriesgada).

Decide bajar su espada láser y no luchar, con la esperanza de poder matar tres pájaros de un tiro: salvarse a sí mismo, redimir a su padre, y acabar con el Imperio.

Y, contra todo pronóstico, dada la sanguinaria trayectoria del padre y lo ambicioso del plan, acierta.

¿Casualidad?. No, no lo es.

Y si no es casualidad, ¿qué es?

Es entrenamiento.

El esfuerzo en las dos direcciones

Ahora presta atención al siguiente esquema:

EMOCIONES=>PENSAMIENTOS=>ACCIONES.

Lo primero conduce a lo segundo, y lo segundo a lo tercero.

Tanto emociones, pensamientos y acciones, se bifurcan a su vez en 2 caminos opuestos y complementarios, que podríamos llamar “lo que te beneficia” y “lo que no te beneficia”.

En el siguiente gráfico, hemos pintado “lo que te beneficia” con una flecha verde y “lo que no te beneficia” con una flecha roja para representar el control de los Jedis.


Explicación del gráfico:

  1. El Padawan: los jóvenes Jedis luchan por distinguir entre lo que les beneficia y lo que no. Las diferencias son tan sutiles que el esfuerzo es inmenso, porque a veces lo que a primera vista piensas que te beneficia, realmente no lo hace. Así que intentan separar las cosas. Peras a un lado y manzanas a otro. Se esfuerzan por trazar una línea lo más nítida posible entre lo que les beneficia y lo que no.
  2. Luke: los Jedis más avanzados ya han aprendido a distinguir peras de manzanas. Saben que tienen que convivir con las cosas que no le benefician, pero aprenden a darles la espalda, mientras se enfocan en potenciar todo aquello que les beneficia.
  3. Yoda: Yoda logra distinguir peras de manzanas con la precisión de un láser. Sabe a la perfección que tiene que convivir con lo que le beneficia y con lo que no. Potencia hasta dimensiones estratosféricas lo que le beneficia, pero su conocimiento de lo que no le beneficia es también tan nítido y profundo, que puede dirigir este poder a la dirección que más le conviene, produciendo resultados más espectaculares.
  4. Darth Vader: consigue lo mismo que Yoda, pero de forma invertida.

Las tribulaciones del Padawan y las 3 decisiones seguidas

El Padawan se encuentra en una posición especialmente delicada por su inexperiencia.

Probablemente a lo largo de tu carrera profesional tengas que tomar entre 5 o 10 decisiones importantes, de esas que cambian la trayectoria de las cosas. Lo que hacen los Jedi es entrenarse para poder afrontar esas decisiones de la forma correcta.

¿Por qué?. Porque 3 decisiones seguidas bien tomadas pueden marcar una diferencia abismal respecto a 3 decisiones seguidas mal tomadas. La misma diferencia que separa por ejemplo a la riqueza de la ruina (tenemos muchos ejemplos reales de esto hoy en día).

Lo que propicia la caída en desgracia del joven Jedi que después se convertiría en Darth Vader, es la muerte violenta de su madre. De esto no hay ninguna duda. A partir de ahí, cada decisión que toma es desafortunada, hasta que llega a un punto de no retorno.

Achicar agua del barco

En las películas de catástrofes, cuando las cosas se ponen chungas, siempre hay algún desgraciado/a que grita: !Dios mío, vamos a morir todos!.

Si el barco en el que vas se hunde, puedes tirarte por la borda a la primera de cambio y abrirte la cabeza contra un arrecife, o puedes intentar ver si hay alguna forma más segura de salir. Incluso si puedes salvar a alguna persona más o impedir que el barco se hunda. Pero eso requiere mucho control.

La carrera profesional de Yoda

El legado de Yoda es asombroso. Es el único Jedi presente en todos los capítulos de la saga.

Se le ve enseñando, tanto a niños Jedi como a jóvenes Jedi, y peleando muy duro cuando tiene que hacerlo.

Se enfrenta a todo tipo de situaciones difíciles. Sin embargo, nadie puede con él, y acaba muriendo de viejo.

¿Crees que es casualidad?.

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5 comentarios Añade el tuyo

1 Monika 11/07/2012 a las 22:08

Admin, ese justo es mi problema, que la rabia no me deja ver más allá…. Gracias por tu sabio consejo :)

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2 Monika 06/07/2012 a las 23:00

Yo lo que me pregunto es si Yoda es feliz. Quien sabe si quizá se ha acostumbrado y no quiere arriesgar.

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3 admin 07/07/2012 a las 00:19

He leído todos tus comentarios. Arriesgar no es nada malo, seguramente después de 6 años, se ha cerrado un ciclo y te esperen cosas mejores.

Mi bloqueo consistió en no ver todas las opciones posibles.

Ejemplo: cuando anuncies que te vas puede que se abra una opción para negociar tu sueldo que puede que te interese.

De cualquier forma, si el sitio al que vayas a ir mejora sustancialmente todas las condiciones que tienes ahora, ¿por qué no ir?. No obstante asegúrate que la rabia no te hace ver sólo las buenas cosas del nuevo trabajo y las malas del anterior.

Porque ahí está el quid. Hace falta un poco de distanciamiento, frialdad, como quieras llamarlo, cuando se toman decisiones importantes. Eso no va a hacerte ningún mal.

Es sólo una opinión más.

Seguro que te va bien igualmente.

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4 Paco 30/05/2012 a las 16:19

El gráfico no se ve ¿puede estar roto el enlace?
Artículo muy interesante, espero la continuación.

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5 admin 31/05/2012 a las 12:54

Arreglado, gracias Paco, estamos haciendo algunos cambios en el sitio.

Si ves algún otro problema, te agradecemos que nos lo hagas saber.

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