Echando especie a la nómina

by admin on 15/08/2010 · 1 comment

Uno de los temas que más confusiones produce dentro de una nómina es el salario en especie. Lo que vamos a ver aquí es solamente lo que representa la retribución en especie en una nómina, ya se trate de un coche en especie, un vale de comida, o un plan de pensiones.

Posibilidades salariales

A la hora de meter cualquier concepto en una nómina no existen tantas posibilidades como pudiera parecer a primera vista. Bueno, creo que me he expresado mal, sí existen muchas posibilidades, pero se trata más de un problema semántico que de otra cosa.

Básicamente, desde un punto de vista práctico, podríamos hacer la siguiente distinción:

1. Retribución dineraria. Estas partidas constituyen aproximadamente el 70% de una nómina (en la mayor parte de los casos más). Las retribuciones de las tablas salariales de los Convenios (los mínimos salariales de Convenio) hacen referencia en su mayor parte a estos conceptos (salario base, plus de transporte, plus nocturnidad, plus productividad, etc). Son los básicos que apuntalan una nómina y vienen determinados por el tipo de cosas que haces (ej:salario base), por tus habilidades profesionales extras (ej:plus idiomas), o por tus resultados en la empresa (ej:comisiones, bonus).

Es decir, son las percepciones que de una forma u otra forma se encuentran directamente relacionadas con tu trabajo.

Dentro de las retribuciones dinerarias, podríamos incluir un subgrupo.

  • Retribución extrasalarial: Es una retribución igualmente dineraria, pero en esta ocasión su relación con el trabajo realizado es indirecta. Es decir, no se debe al tipo de cosas que hace cualquiera en tu puesto, a tus cualidades profesionales extras, o a tu rendimiento. No obstante, aunque no tiene que ver con el trabajo propiamente dicho, compensa una serie de gastos en los que el trabajador incurre necesariamente para la normal realización de dicho trabajo. Se trata por ejemplo de la gasolina, el kilometraje, las dietas, etc. Son gastos que, de no añadirse a la nómina, ocasionarían una merma económica injustificada en el bolsillo del trabajador.

En otras palabras, es una retribución dineraria, pero no tiene naturaleza salarial. Suele ocupar aproximadamente el 15% de una nómina. Y son casos típicos: los comerciales, los ejecutivos, trabajadores del sector de la distribución y del transporte.

2. Retribución en especie. Aquí no se paga dinero, no obstante la partida correspondiente aparece en la nómina (confusión). Ya adelantamos hace tiempo el concepto legal de especie con un ejemplo. Expresado de una forma rápida: tiene lugar cuando la empresa ofrece al trabajador algo que no es dinero y que se encuentra valorado a un precio como mínimo igual o incluso inferior al que ofrece el mercado. Y no guarda ninguna relación con el trabajo.

Es lo que se ha dado en llamar beneficios sociales.

Cuatro características básicas de la especie

  1. No puede superar el 30% de la nómina. ¿Por qué?. Básicamente porque la mayor parte de las cosas a día de hoy se siguen comprando con dinero. Se trata de una garantía al trabajador, porque muchas de las retribuciones en especie son bastante rentables para la empresa.
  2. No aumenta el neto de la nómina. Se introduce un importe como bruto y el mismo como deducción en neto para conseguir un efecto cero. No obstante debe figurar en la nómina porque se practica sobre el importe bruto las retenciones y descuentos que correspondan.
  3. Las retenciones de irpf no se llaman retenciones, sino pagos a cuenta.
  4. Los pagos a cuenta pueden ser asumidos por la empresa, sólo si ésta elige hacerlo.

Tengo especie en la nómina, ¿soy guay? (porque yo sí me siento superespecial…)

Bueno, al margen de cómo quiera sentirse cada uno con su nómina, es algo cada vez más extendido (¿quién no tiene vales de comida, o al menos, la opción de tenerlos, hoy en día?). Si bien esto es cierto, también lo es que hay niveles y niveles de especie, pero esto tiene más que ver con el puesto que con otra cosa.

Es decir; a nóminas más altas, especies más interesantes (respetando siempre la equivalencia 70/30) tales como acciones, coches potentes, guarderías fashion, planes de pensiones suculentos, suscripciones a clubs, etc.

No obstante existe una impresión muy equivocada respecto al salario en especie, y es la de pensar que te sale gratis. Esto probablemente venga de una deformación en la forma de entender la definición de la especie; “ya que no es medible, como el dinero en metálico, no se le aplicarán las mismas condiciones”, “si es un beneficio social, pues será un tema de beneficencia, un acto de caballerosidad de la empresa hacia mí”, etc.

Retiene y cotiza

Sin meternos en demasiadas profundidades, lo principal a tener en cuenta es que, por ejemplo, si la empresa te entrega un coche, no te mete en nómina el valor del coche dividido en 12 mensualidades.

Pero sí el provecho que saques del coche, para sujetarlos a pagos a cuenta y a cotizaciones.

¿Y cómo saben el provecho que le saco yo al coche?. Dada la dificultad de control, se han establecido reglas ficticias a tal efecto.

Por ejemplo, en un coche, se entiende que los fines de semana y el mes de vacaciones, al estar a tu disposición, puedes disfrutar del coche.

En los vales de comida, simplemente se establece un límite artificial de X euros por día. Todo lo que exceda de ese límite va a la nómina, es especie, y se somete a pagos a cuenta y a cotización.

Artículos relacionados:

  1. Cuando el salario en especie devora al salario bruto en tu nómina
  2. Definición y ejemplo de salario en especie
  3. El coche en especie en las nóminas: acceso exclusivo al criterio actual de Hacienda explicado por Hacienda
  4. Definición de nómina
  5. Estructura de tu nómina

{ 1 comentarios }

Nuria 22/08/2011 at 13:18

¿Las tarjeta-regalo pueden considerarse retribución en especie?

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