Hacia dónde se dirige el futuro de las asesorías con la llegada de la sociedad de la información

by admin on 03/09/2009 · 1 comment

Hace unos días Pep nos remitió esta interesante pregunta. Internet empezó una revolución en la forma de hacer llegar y compartir la información, esto lo sabemos todos. Sin embargo la revolución de internet que todos esperábamos se estancó en el 2001 por el estallido de la burbuja de las empresas puntocom. Una vez superado ese escollo, notamos que la revolución está madura hoy, no sólo eso, sino que avanza a pasos agigantados y se quedará a vivir entre nosotros. Las asesorías, por supuesto, no están al margen de este fenómeno y deben empezar a tomar nota.

Ya no importa tanto dónde se encuentre la asesoría

Antes estar situado en una zona emblemática, con buenas comunicaciones físicas, era esencial para una asesoría que quería triunfar y llevarse a los clientes más apetitosos. Pero esto dejará de ser una ventaja competitiva. Proliferan las empresas que marchan a parques empresariales fuera de la ciudad, por dos motivos principales: ahorro de costes y la evidencia de que las Administraciones Públicas cada vez permiten hacer más trámites de forma telemática, tendencia que ya no va a detenerse, sino que sólo puede ir a más.

La rapidez va a serlo todo

La rapidez en las respuestas a los clientes va a ser el eje fundamental del negocio de la asesoría. En eso se basa precisamente la sociedad de la información, en la libre circulación de conocimientos. Con los instrumentos que ofrece dicha sociedad, la respuesta, aparte de magistral, debe ser rápida. Ya no vale mañana te respondo, o te arriesgas a perder a un cliente. Habrá 20 asesorías en cualquier parte preparadas para reaccionar a tiempo.

Infraestructura sí, pero tecnológica

La infraestructura física, como decimos, ha perdido valor, con lo que debe pensarse ya, si aún no se ha hecho, en dotar a la asesoría de la infraestructura tecnológica necesaria: el grueso de la inversión debe ir destinado a esta partida (ordenadores portátiles, escáneres para documentación, conexiones rápidas a internet, wifi, software de nómina más rápido y fiable, nuevas formas de compartir la información que ahorren tiempo en las gestiones, contar con un buen equipo de técnicos informáticos, tanto para hardware como para software, un blog corporativo, marketing on-line).

Aparecerán francotiradores que podrán arrebatar parte del negocio

La sociedad de la información favorece que cualquier persona con grandes conocimientos sobre un tema pruebe a lanzarse en solitario, con una mínima inversión, para asesorar en temas especializados, robando de esta forma parte del pastel a las asesorías con mayores activos de personal, porque el francotirador puede ofrecer rapidez, calidad, personalización y precios más competitivos.

Conocimientos Vs. Capacidad de adaptación

La capacidad de adaptación será la palanca que mueva y publicite los conocimientos. Puedes ser jodidamente bueno, pero si no entras de lleno en el nuevo juego, nadie te llamará.

Huida de talento, si no se compensa adecuadamente y no se ofrece flexibilidad

Siguiendo el punto anterior, los trabajadores más valiosos no serán ya sólo aquellos que aporten conocimientos técnicos de su materia, sino también conocimientos fluidos de nuevas herramientas a utilizar. La gente que reúna estos dos tipos de conocimientos será ampliamente demandada por el mercado, esto significa pagar más por estos nuevos trabajadores que ofrecen claras ventajas competitivas frente a los demás, lo que obliga a ser flexibles con ellos en cuanto a sus necesidades de conciliación familiar. Las oficinas sin papeles y bien preparadas tecnológicamente pueden ofrecer sin duda esta flexibilidad, y dar independencia al trabajador para organizarse personal y profesionalmente.

Oficina sin papeles

Una oficina con papeles prácticamente ya no tiene sentido, y esa es la tendencia principal para los próximos años. Ahora un servidor con copia de seguridad diaria y escáneres, toda la documentación puede estar digitalizada, excepto los originales de documentos como las escrituras públicas, que habrá que guardar, pero eso también cambiará.

Más competencia

Sin duda aparecerá más de un francotirador con buenos conocimientos de asesoría + técnológicos que ofrece precios bajos, o lo que es peor: se agruparán.

Más especialización

Los francotiradores irán a por nichos muy especializados que las asesorías poco flexibles no alcanzan a cubrir, pero que son muy rentables.

Más formación

En la nueva sociedad que vendrá, esto será básico, la información dará poder y la forma de obtenerla es dando formación a los trabajadores. Muchos trabajadores incluso la exigirán en sus entrevistas de trabajo. Las asesorías deberán estar en posición de poder ofrecer esto, aún a riesgo de fabricar francotiradores.

Juventud Vs. Experiencia

Los veteranos tendrán que hacer esfuerzos de adaptación. Si la experiencia es un grado, la capacidad de adaptación valdrá dos grados y medio como poco.

{ 1 comentarios }

1 Pep 09/09/2009 at 18:14

Buena aportación

Mi idea de los futuros despachos/asesorías/consultorías/gestorías:

Coincido contigo en que el lugar físico de los despachos va a ver disminuida su importancia, e incluso su tamaño se reducirá. Los administrativos realizarán la mayor parte de las gestiones desde su domicilio (teletrabajadores) dotados de todas las formas de comunicación imaginables, telefónica (con localización geográfica del móvil desde la oficina), fax, email, videoconferencia, redes privadas virtuales, acceso telemático a la base de datos de la oficina, copias de seguridad en servidores remotos, uso de firmas electrónicas avanzadas con posibilidades que aumentarán año a año, etc.

El profesional (abogado, economista, graduado social, etc…) permanecerá en la oficina, apoyado por 1 o 2 administrativos, donde llevaran los temas que requieren inexcusablemente la presencia del cliente (juicios, conciliaciones, inspecciones, planificación de ERE´s, negociaciones entre trabajadores y empresarios, etc…)

Desde luego la gestión documental (oficina sin papel) es el futuro. Podremos hacerlo “a mano” o con alguna solución informática, pero los precios de estas son todavía elevados, en mi comunidad los despachos medianos y grandes están empezando a implementarla.

Veo un gran inconveniente en la falta de contacto personal con el cliente al que solo se le prestarán trámites burocráticos “con el Internet ya no vengo nunca por” dicen muchos clientes. Este deterioro de las relaciones con el cliente va a conllevar una menor valoración del trabajo realizado, creedme. Cuando las únicas referencias de nuestro asesor son una voz al otro lado del teléfono o una respuesta por email se hace más difícil valorar objetivamente el trabajo que realizan para nosotros. Vendemos un servicio inmaterial, si el empresario no tiene algo físico en las manos para él no hemos hecho nada, y con la asesoría telemática esta percepción va a ser mayor.
¿Soluciones?. No muchas, quizás haya que realizar un mayor esfuerzo promoviendo reuniones periódicas con el cliente cuyo autentico fin será estrechar lazos, Osea, FIDELIZAR.

Bueno, ya me he enrollado mucho, ¿Cómo creéis los demás que serán las asesorías dentro de 20 años?.

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