La importancia psicológica de pagar a tiempo la nómina

by admin on 30/05/2010 · 1 comment

El pago de la nómina es sin duda la parte más importante de todas las funciones que lleva a cabo un departamento de personal; es la madre del cordero, el fin último.

Es decir, la parte más importante no es en realidad el recibo de la nómina, sino la transferencia de la pasta.

De hecho, sospecho que hay un porcentaje muy alto de trabajadores que ni siquiera echa un vistazo al recibo de la nómina, incluso algunos no hacen nada por tenerla en sus manos o en su ordenador. Suele pasar sobre todo con aquellos trabajadores que tienen un sueldo fijo a lo largo del año, sin variables. Aunque hay de todo.

Sin embargo sí tienen en la cabeza lo que cobran, y además hasta el último céntimo (normal por otra parte), de tal forma que sólo cuando la transferencia varía arriba o abajo en algún dígito saltan las alarmas del trabajador y éste no tarda en:

  1. indignarse,
  2. buscar el departamento de personal,
  3. comentar furioso que han hecho mal la transferencia.

Cuando la transferencia no coincide con la de otros meses

Por experiencia el 99% de las veces la razón de esto procede de los cálculos de la nómina. ¿Las razones para esto?, buff, montones: que el cómputo del salario sea diario, una enfermedad, algún descuento, una sanción, un recálculo de irpf, etc. Hay que mirar caso por caso.

Básicamente todos los departamentos de personal cuadran los datos de nómina con los datos de transferencia de nómina como paso previo a hacer los pagos. Así que unos y otros suelen coincidir al céntimo. La transferencia por lo tanto casi nunca es el problema, aunque su importancia es innegable.

Con las cosas de comer no se juega

Normalmente el Convenio respectivo se encarga de señalar cuándo debe producirse el pago de la nómina. Esto es importantísimo. El Convenio marca unos mínimos que deberían ser mejorados por la empresa.

Es decir, la mayoría de ellos indican que se pague como muy tarde el último día hábil del mes o en los 5 primeros días del mes siguiente como máximo.

Sin embargo, esto no suele ser suficiente. Las facturas tienen la extraña manía de llegar a final de mes, con la precisión de un reloj suizo. Aparte, es un hecho que hay familias que viven al día, por lo que un mínimo retraso en el pago de su nómina puede colocarles en posición de números rojos.

Anticipar el día D

Una de las cosas de las que me he dado cuenta a lo largo de los años es el extraordinario beneficio que supone adelantar la fecha de pago de las nóminas.

Podría resumirlo en 3 puntos:

  1. Los trabajadores comparan y salen ganando. Es decir, hablas con amigos o familiares que trabajan en otras empresas y que confiesan estar deseando que llegue ya la nómina porque están hasta el cuello de deudas. Sin embargo, tú ya has cobrado. Estás libre de estrés. Es más, lo dices con orgullo.
  2. Aumenta la confianza de los trabajadores hacia su empresa. Continuando con el punto anterior, se crea un clima de confianza con la empresa, ya que el esquema de pensamiento del trabajador pasa a ser el siguiente: yo cumplo todos los meses con mi trabajo y ellos cumplen puntualmente todos los meses con el suyo. Quid pro quo.
  3. La empresa evita posibles trastornos en la vida personal del trabajador. Los trabajadores que pasan por algún apuro económico tienen su sueldo a tiempo para pagar las facturas.

El inconveniente

Yo recomendaría que los pagos se hicieran entre el día 25 y 26 de cada mes.

Los inconvenientes que se plantean a la hora de adelantar el pago de la nómina suelen ser:

  • Los finiquitos y despidos que tienen lugar entre el día 26 y 30. Habría que descontar en el finiquito esos pocos días de nómina adelantados indebidamente. Tampoco hay más. Normalmente en los finiquitos se liquidan vacaciones, extras, indemnizaciones. De cualquiera de esos conceptos puede detraerse la parte que comentamos.
  • El % irpf puede variar, pero no de forma significativa por 4 o 5 días
  • Las bajas por enfermedad que empiezan a partir del 26. En este aspecto, los Seguros Sociales no se pagarían hasta el mes siguiente, si bien es verdad que habrá que recalcular la nómina. Los programas de nómina suelen llevar este recálculo al mes siguiente en forma de descuento o aumento en neto.

El inconveniente mayor

Y la madre de todos los inconvenientes es que los salarios suponen mucha pasta y los empresarios prefieren que ese dinero esté rindiendo en el Banco. No estamos hablando de 6.000 euros, sino de más de 1 millón de euros en muchos casos.

Resumiendo

La fecha ideal de pago de la nómina está entre el 25 y el 26 de cada mes.

Sea cual sea la que se adopte finalmente, la fecha de pago nunca debe alterarse, pase lo que pase, de tal forma que el trabajador sepa que si no tiene su nómina el día 25, la tendrá el día 26, pero ni un día más tarde.

{ 1 comentarios }

1 monica 30/08/2010 at 14:42

se puede denunciar en el caso de que mis jefes hace meses que no me dan las nominas ni siquiera las he firmado. gracias.

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