Introducción: la reinserción no sólo falla en las cárceles
Se supone que el INEM, aparte de dar prestaciones, también sirve para “reinsertar” a aquellas personas que se han quedado descolgadas profesionalmente, pero esta segunda faceta nunca se le ha dado bien. Lo sé, porque yo mismo hice un curso de nóminas a través del INEM.
1.Brecha entre materias impartidas y necesidades empresariales reales
El curso que hice tenía lugar en la Cámara de Comercio de Madrid.
Teníamos a un profesor que se había pasado toda la vida litigando en Sala. Se estaba quedando sordo y decidió que era el momento de retirarse, pero sabía mucho y enseñaba con mucha pasión (teníamos que llevar todos el Estatuto de los Trabajadores a clase y nos lo hacía leer !!!linea por linea!!!).
Este profesor era excelente, lo digo de verdad. Y el curso en general tenía una calidad muy alta.
Lo mismo que te digo esto, también te digo que cuando entré a trabajar por primera vez en nóminas, ni me cogieron por haber hecho ese curso, ni me sirvió de mucho en el ejercicio diario de la profesión.
No era el profesorado lo que estaba mal, era el programa. Para colmo, teníamos un módulo de temas medioambientales, que venía exigido por la Unión Europea.
Nóminas y Medio Ambiente, una bonita mezcla.
2.Duración y horarios excesivos
El curso duraba aproximadamente 350 horas. Tenías que pasarte allí las mañanas enteras durante unos 3 meses. !Eso es prácticamente un postgrado!.
En esta misma línea, también he visto algún anuncio en internet con el reclamo “Máster en nóminas”. Hombre… yo respeto esta profesión, pero creo que esto es pasarse.
Probablemente, para estos casos, de 100 a 200 horas sería suficiente.
La teoría la aprendes en casita. y las 100-200 horas del curso se deberían dedicar 100% a discutir ejercicios prácticos.
Incluso sería positivo realizar microcursos, ahora diremos por qué.
3.Los G-20
El INEM deja la organización de la mayor parte de estos cursos a entidades privadas especializadas en formación. Si el número de alumnos matriculados en un determinado curso no llega a una cuota mínima, el curso no es rentable, y estas entidades no pueden hacerse cargo del curso.
Y aquí radica el principal problema. El mercado demanda cursos muy especializados, pero si estos son demasiado especializados, es posible que no atraigan a un número suficiente de alumnos. Y sin alumnos, no hay curso.
Lo que parece claro es que hacen falta más profesores, y cursos más especializados.
Por eso es preciso que las propias empresas que andan en busca de personal, se involucren en los cursos del INEM para hallar, formar y contratar a gente que se ajuste a sus expectativas. Creo que podrían dar horas de sus profesionales internos para enseñar en estos cursos a cambio de algún tipo de bonificación de la Administración.
4.Cada uno de su padre y de su madre
En mi curso de nóminas hicieron una criba, y sólo pudimos entrar los que habíamos cursado, o bien Derecho, o bien Relaciones Laborales.
Pero ahí acababa todo, y esto parece insuficiente.
Dentro del grupo, había gente que sabía mucho, otra que no sabía nada, otra que dominaba la teoría, otra que no tenía ni idea de programas de nómina, otra que le hubiera gustado saber algo más sobre bases de datos. Etc…
Cuando antes hablábamos de los microcursos nos referíamos a esto. El temario debería estar dividido en módulos, y cada persona ser libre de hacer los módulos que necesite.
Si las metas grandes se dividen en otras más pequeñas y de mayor interés, se convierten en metas más realizables, y la motivación aumenta.
5.Invisibilidad en el curriculum
Los cursos del INEM son invisibles, hazte a la idea. En selección no se tienen en cuenta, porque no te diferencia de los demás (no hace falta ningún esfuerzo especial para hacerte con uno).
6.Perpetuación del viejo sistema sin incentivos “lo estudié, lo olvidé”
La mayoría de personas que van a estos cursos no están con la motivación necesaria para conseguir los objetivos del curso, porque piensan que no les va a servir para encontrar un empleo (con razón).
Habría que añadir algún incentivo, como la posibilidad de que las empresas contraten a los 5 mejores (si son las propias empresas quienes los forman/observan, esto sería más factible).
O que los 5 mejores pudieran participar en algún proyecto de la Administración.
7.Abandono de las cualidades personales
Esto puede sonar un poco fuerte. Pero lo estándar embrutece.
Es decir, cada uno quiere ser distinto y desarrollar sus propias habilidades.
Cuando alguien elige un curso, se presupone que tiene un interés vital en realizar ese curso, pero eso es mucho presuponer cuando se trata de un curso del INEM.
Los resultados
Se dan 2 tipos de resultados. A saber:
1.Los cabreados:
Hace unos años, un amigo decidió abandonar la oposición que estaba haciendo, y se puso a hacer cursos a mansalva. Luego me envió el curriculum para ver qué me parecía.
Era un curriculum de 2 folios. Tenía poca experiencia profesional y muy diversa, y el resto era un montón de cursos que se daban de leches los unos con los otros. Se lo devolví con algunas recomendaciones y casi todos los cursos tachados, y se cabreó mucho conmigo.
Es normal, había sacrificado meses enteros de su vida para poder poner esos cursos en su CV. Pero le habría servido de más ayuda averiguar cómo construir un CV sólido/deseable. Y seguramente le habría llevado menos tiempo.
2.Los borregos:
Conclusión
Cuando te dispongas a hacer un curso, piensa si esa es realmente la mejor opción que tienes.
Ya que vas a invertir un tiempo valioso de tu vida en ello, asegúrate de que ese curso te llevará dos pasos por delante de donde ahora te encuentras.
Si no, mejor quédate en casa haciendo un puzzle de 5.000 piezas, o saca a pasear a tu perro.
Y entretanto, por lo que más quieras, usa tu cabeza para diseñar el siguiente paso.
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