Perfil del profesional mediocre

by admin on 23/08/2010 · 1 comment

Podría hacerlo mejor pero es que no quiero

El profesional mediocre se justifica. Perfectamente podría haber llegado a presidente del Gobierno, pero decidió que ese no era su camino, él/ella estaba llamado/a a quedarse 15 años en el mismo puesto de trabajo, viendo cómo todos los demás le superaban. Se quedó precisamente para eso, para contarlo. Normalmente cuenta cosas no muy trascendentales,  pero lo hace con mucha gracia. Él/la sabe que esa es su principal arma. Aparte de esto, nadie quiere despedirle, porque llegó a conocer y compartir chascarrillos con el mismísimo socio fundador, ya fallecido, o jubilado.

Puedes detectarlo, porque suele tener aspiraciones inalcanzables en relación al esfuerzo que pone en su trabajo. En sus inicios, siempre decía que él/ella sólo estaba en la empresa de paso. En los casos más complicados, después de 15 años, sigue diciéndolo.

Hay que dejar claro que, como en todo, hay excepciones, pero hay que entender las excepciones precisamente por lo que son, excepciones.

No quiero formación, ¿me entiendes?

Antes de escribir este punto he consultado a mi abogado para asegurarme que no recibo ninguna demanda por parte de la estrella más mediática de Telecinco. Sólo puedo referirme a ella como B punto E punto.

B punto E punto podría opinar de mí y de este blog lo que quisiera, pero yo no puedo hacerlo, así está el tema.

Pero no nos desviemos. Alguien con las iniciales B punto E punto puede renunciar a todo tipo de formación, porque no la necesita, la empresa adora a su trabajadora tal y como es, tal y como Dios la concibió en su sabiduría infinita (la de Dios). Sus compañeros de trabajo, también con hijos, entienden perfectamente que B punto E punto tiene que dar de comer un tipo de pollo especial a su hija, y que por eso no puede ir a formarse. Tampoco en horas de trabajo, porque cuando más brilla es haciendo sus tareas espontáneamente. Todos se quedan mirándola arrobados, comprendiendo que nunca llegarán a tener su nivel (por si acaso, van corriendo a formarse).

Alguna compañera (muy díscola y muy amargada) siempre hace comparaciones odiosas entre B punto E punto, y el resto de la plantilla, pero no suele estar bien de la cabeza (demasiados libros la volvieron tan loca como Don Quijote).

Apuntar las cosas es de nenazas, vivo día a día, como Rambo

Algunos profesionales, sobre todo algunos jefes, tienen miedo de que les vean apuntando cosas (la secretaria sí puede hacerlo) porque parece que esto desacredita la inteligencia propia frente a los demás. Y ya se sabe que siempre hay que aparentar con el ejemplo (más o menos).

Sin un buen plan para hacer las cosas, acaban por vivir dentro de un Vietnam perpetuo, rodeado de Charlys, y con las piernas tontas.

Una ciruela que cae del ciruelo

El profesional mediocre no es capaz de pensar por sí mismo, recibe las órdenes a pies juntillas. A veces las lleva a cabo con bastantes errores, que en ocasiones, a fuerza de repetición, consigue enmendar, pero jamás se pregunta por qué lo hace así o si podría hacerlo mejor.

Me escaqueo…luego soy listo (luego vienen los lloros)

Otros conciben su trabajo como una guerra de guerrillas contra el empresario, en la que una baja médica trucada o un permiso por defunción de un pariente inventado es una victoria.

Si bien es cierto que la guerra de guerrillas en ocasiones ha funcionado en batallas históricas, en las empresas no funciona. Un sólo trabajador que se dedica a hacer lo que no debe hacer lo máximo que puede ganarse es el despido, a no ser que trame una opa a la empresa, eso es otro cantar.

Sí, es verdad, cómo es la gente…

El profesional mediocre no sabe que lo es. Tú mismo (sin ofender) puedes serlo y jamás lo reconocerás, siempre son los demás.

Aunque si has hecho el esfuerzo de leer esto… probablemente no lo seas.


{ 1 comentarios }

1 Hugo Aristoteles Herrera Navarro 12/12/2011 at 00:47

Bien ADMIN,Buenas Tardes,he leido su comentario y me parece muy bueno,y sin caer en la duloneria creo que hasta podria usted escribir un libro que tenga mas actualidad que el mismisimo Jose Ingenieros con su pasada obra El Hombre Mediocre.
Y claro que el tema de la mediocridad es amplio y ataca todos los niveles ya sean profesionales,tecnicos,de apoyo y hasta amas de casa por no decir todas las labores y oficios del ser humano.
Si bien es cierto del ejemplo que usted da puedo deducir que su experiencia serviria a mucha gente aca en Peru de como estan las cosas de mediocres y que retardan un desarrollo educativo en masa.
Le felicito por su nota y siga usted atacando ese tema que es vital,estoy seguro que mucha gentye le seguira,publique mas cosas al respecto, hasta pronto atte Hugo Aristoteles Herrera Navarro.Ricardo Palma Peru -2011-dic-11.

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