He pensado si era o no correcto publicar este articulo en estos momentos de crisis y fuerte paro. Probablemente haya gente a la que no le guste, pero las verdades a veces son incómodas (como el tiempo que nos ha tocado vivir ahora). Así que allá va.
Mucha gente se queja hoy en día de no tener un trabajo, se frustra, se hunde, se vuelve ansioso, pierde la confianza en sí mismo, y es normal, porque le asaltan reflexiones del estilo:
- sin trabajo, no soy nadie, he perdido mi identidad,
- no podré sacar adelante a mi familia,
- yo tengo la culpa de todo, podría haber hecho algo más para que no me despidieran,
- mi familia me va a querer menos, y por extensión, también mis amigos y la sociedad en general,
- y la mejor de todas, si soy buena persona, ¿por qué me está pasando a mi todo esto? (como si tuviera algo que ver).
En lugar de contestar a estas preguntas, habría que ir al origen y preguntarnos por qué nos hacemos estas preguntas.
Tenemos una cultura del trabajo bastante ruin en la cual ya no tiene cabida el gusto por trabajar, por sacar adelante las cosas. Para mí el gusto por trabajar significa plantearte dificultades, superarlas y obtener la satisfacción que esto trae consigo. Si te planteas retos y los superas, creas oportunidades y el dinero acaba viniendo.
Sin embargo, mucha gente está desmotivada. He tenido tiempo de analizar este fenómeno a lo largo de los últimos años, y he llegado a las siguientes conclusiones:
- El modelo (muy español) de yo empresario te pago para que trabajes hace aguas, desmotiva profundamente. Todos sabemos que el ambiente de la mayoría de las pymes españolas no rezuma precisamente la libertad y buen rollito de empresas como Google. Las empresas siguen siendo sumamente verticales, con fuertes jerarquías de poder, donde en muchas ocasiones el que manda, manda porque pone la pasta.
- Como extensión del punto anterior, la carrera profesional con la que sueñan muchos profesionales a menudo también está en manos de terceros y de acontecimientos subjetivos, y desde luego tener excelentes conocimientos técnicos sobre un tema no garantiza nada. He vivido casos en los que había un determinado cupo para hacer ascensos (poca pasta), y entre una terna de 3 había que elegir sólo a 1. Y los otros 2 no eran malos en absoluto.
- Siguiendo con lo anterior, las personas que quieren ascender se doblegan a hacer una serie de cosas para obtener ese puesto. Olvidan el gusto por su trabajo, y sacrifican su particular visión de las cosas para obtener más dinero.
Y a partir de ahí observo que empiezan los problemas. Y si el trabajador es despedido, empieza a hacerse las preguntas que planteábamos al principio.
También he observado que las personas supermotivadas, que saben cuáles son sus puntos fuertes y saben explotarlos, no llegan a plantearse dichas preguntas. Saben discernir exactamente lo que ha pasado, y no se echan la culpa absolutamente de nada.
Estas personas siempre siguen adelante. Si no trabajan en otra empresa, detectan por su experiencia una oportunidad de ayudar a otras empresas y empiezan a ofrecer sus servicios como autónomos, para acabar en ocasiones creando su propia empresa. Las personas supermotivadas no paran nunca. Y lo más importante, han desarrollado un gusto especial por lo que hacen.
Internet se está adaptando bien a las necesidades de la gente supermotivada
El ser humano se mueve por satisfacciones. Cuando cubre unas determinadas satisfacciones, quiere otras, y así hasta el infinito. Es nuestra naturaleza, no debemos olvidarlo. Por otro lado una de las diferencias fundamentales entre el empresario y el trabajador, el dinero, se está acortando ya que por internet puedes desarrollar tu pasión por poco dinero y con pocos límites.
Por otro lado las redes sociales permiten también obtener una serie de contactos a los que antes no tenía acceso cualquier trabajador.
Si el dinero ya no es un problema, y conozco a gente que piensa igual que yo, ¿para qué trabajar con las reglas de otros?.
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No pensé que el tema fuera a tener tanta repercusión. Hemos salido incluso en portada de menéame (muy raro en un blog de nóminas). Para los que estén interesados en ver más comentarios sobre el tema, os aconsejo los más de 40 comentarios que han dejado en menéame, hay para todos los gustos.
Adjunto el enlace: http://www.meneame.net/story/trabajar-duro-solo-para-ganar-mas-dinero-acto-desesperacion
Dos aclaraciones: aunque hable de gente supermotivada, no quiere decir que yo sea uno de ellos!. Estoy contigo Antón en lo de los autónomos. Que la mayoría de los jóvenes en España quieran ser funcionarios lleva a pensar que algo está fallando, empezando por el sistema educativo.
#2 Alberto: Pienso que taparse los ojos no sirve de nada.
Por otra parte, al autor: Depende de qué consideras “poco dinero”. Además, ten en cuenta el tema de que en este país, por la situación administrativa de los autónomos, se desincentiva el trabajo autónomo (lo que, a mi ver, es un auténtico disparate).
a mi lo que me pone enfermo es la escalvitud del siglo XX yXXI ,trabajar para los bancos por culpa de los intereses que deberian ser ilegales. Por culpa del tratado “mecanica moderna del dinero”,lo hace matematicamente imposible que cualquier pais o cientos de ciudadanos a la mis ma vez de un solo pais puedan pagar sus deudadas sin que provoquen una crisis .Hasta que no cambie el sistema monetario el fracaso en el trabajo y la calidad de vida estara en la orden del dia.El saber la verdad es lo que nos hace libres la impotencia de no poder hacer nada es falsa siempre se puede hacer algo y sabiendo la verdad la conciencia tambien se queda tranquila solo hay que contagiar a los que nos rodean con datos de fuentes fiafles las cuales se dejan refutar.
Relacionado a este tema, recomiendo -si es que no lo saben ya- leer sobre la filosofía del Proyecto Venus (http://www.thevenusproject.com/) y tiene el servicio de traducción a varios idiomas.
Salvo honrosas excepciones, todo técnico valioso que conozco acaba montándoselo por su cuenta llegado a cierta edad y cierto grado de experiencia, lo cual nos lleva a dos conclusiones:
1) Algo falla en el modelo empresarial.
2) Los que “se quedan” no son precisamente los mejores.
Aunque esto es una generalización, pues hay casos y casos, creo que es algo sobre lo que deberíamos reflexionar.
Estás en el grupo de los super-motivados y los mega-enrollados, pero estás enajenado totalmente de la realidad social.
Totalmente de acuerdo, por la experiencia propia – que no describo por reiterativa de lo que se ha expuesto -. Animo a quien esté en esa “super-situación” a comenzar a recorrer el camino, con el tiento que exige el contexto actual y las circunstancias personales.